¿En qué régimen fiscal debo tributar si soy un emprendedor?


En los últimos años, hemos escuchado mucho la palabra emprendedor, pero ¿qué significa en realidad ser uno? Pues ben, partimos justamente de esta interrogante para realizar el siguiente análisis y dar así, nuestra opinión sobre la mejor manera de tributar.

Un emprendedor es aquella persona que tiene una idea de negocio, disruptiva o no, y la pone en marcha. Este tipo de negocio puede ser de cualquier índole: servicio, comercial o, inclusive, industrial. Si hablamos sobre una idea de negocio o uno en marcha recién salido al mercado, entonces estamos ante una empresa inicial, la cual debe contribuir al gasto público, según el artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Derivado de lo anterior, sabemos que un emprendedor es una empresa o negocio recién puesto en marcha y que, en constantes ocasiones, el arranque siempre es difícil para generar ventas. Por lo tanto, en mi opinión, considero importante que todo empresario esté instruido sobre los regímenes fiscales que existen, es por esto que les presentamos las siguientes opciones:

RIF (Régimen de Incorporación Fiscal)

Este régimen aplica, única y exclusivamente, a las personas físicas, quienes deberán cumplir ciertos requerimientos, entre otros, no haber sido socio o asociado en alguna sociedad. Es de suma importancia estar al tanto de este requerimiento, pues no puedes tributar en este régimen si tú eres socio o asociado de cualquier sociedad mercantil o civil; dicho régimen está enfocado, principalmente, para aquellos negocios que no rebasen los 2 millones de pesos en ingresos en un año de calendario, por ende, la limitante de este régimen es el ingreso total.

Asimismo, es importante saber que este régimen de tributación tiene muchas ventajas fiscales, por ejemplo, el primer año estás exento de pagar Impuesto Sobre la Renta, siempre y cuando no rebases los 2 millones de pesos en ingresos. Otro beneficio es la contabilidad simplificada, ya que no tienes obligación de emitir estados financieros (aunque, para efectos financieros, sí es importante) para el Servicio de Administración Tributaria; aunado a esto, el costo es mínimo para empezar a operar, ya que no necesitas hacer trámites costosos o complicados y, por último, tienes la facilidad de presentar tus pagos de impuestos o declaraciones, según sea el caso, de manera bimestral, disminuyendo sobremanera el trabajo administrativo, debido a que las declaraciones se elaboran seis veces al año.

Habrá que poner atención en los ingresos porque, derivado de esta situación, el contribuyente puede salirse del esquema de tributación en el Régimen de Incorporación Fiscal y, por ende, automáticamente deberá tributar en el Régimen de Actividad Empresarial.

SAS (Sociedad por Acciones Simplificadas)

Este tipo de sociedad es una opción muy útil para los emprendedores, ya que se puede constituir con un solo accionista; lo anterior es un gran apoyo porque, en recurridas ocasiones, debemos conseguir un socio para constituir una sociedad mercantil contenida en la Ley General de Sociedades Mercantiles, sin embargo, esta facilidad permite que muchos emprendedores arranquen sus proyectos de manera individual.

Esta sociedad tiene muchas ventajas, una de ellas es que no genera costo de honorarios, pues la puedes constituir por medio del portal de la Secretaría de Economía sin ningún costo, ¡vaya ventaja!, es bien sabido que emprender un negocio conlleva gastos importantes en el inicio de esta travesía. Existe una restrictiva importante que mencionar en esta sociedad, y es que tiene un límite de ingresos de hasta 5 millones de pesos, los cuales no deberán rebasar en un año de calendario o lo proporcional, de acuerdo con el tiempo en que se haya constituido.

Por otro lado, existen ventajas fiscales, como pagar impuestos con base en el flujo de efectivo. Esto quiere decir que pagarás impuestos únicamente por la utilidad que se genere entre lo cobrado y lo pagado, el remanente se considera utilidad y deberás pagar el 30% sobre la utilidad generada. Asimismo, no tienes la obligación de presentar la Declaración Informativa de Operaciones con Terceros, mejor conocida como DIOT, finalmente, tienes acceso a una herramienta por parte del Servicio de Administración Tributaria para  presentar los pagos provisionales correspondientes, fomentando así, el cumplimiento tributario y facilitando el proceso.

En cualquier momento, esta sociedad podrá convertirse en otra clase de sociedad, tal vez, las contenidas en la Ley General de Sociedades Mercantiles; por consiguiente, es considerada una sociedad versátil, donde podrás iniciar como una SAS y, posteriormente, convertirla en una SA, quitando de en medio la limitante de los 5 millones de pesos mencionados anteriormente. 


Considero que las dos opciones mencionadas son las más adecuadas para cualquier emprendedor que inicia operaciones, ya que son excelentes opciones de regímenes especiales para empresas de nueva creación y para emprendedores que inician su aventura en el mundo de los negocios.

¡Mucho éxito a aquellos emprendedores que han tomado la mejor decisión de su vida!

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